El pasado sábado 5 de julio, el legendario estadio Villa Park en Birmingham fue testigo de un evento que quedará grabado en la historia del rock: el concierto “Back to the Beginning”, la despedida definitiva de Black Sabbath y su icónico vocalista Ozzy Osbourne.
Con una producción de más de 10 horas, el festival reunió a miles de fanáticos y a una constelación de bandas que rindieron tributo a los pioneros del heavy metal. Entre los artistas invitados destacaron:

- Metallica
- Guns N’ Roses
- Pantera
- Slayer
- Tool
- Anthrax
- Gojira
- Alice in Chains
- Halestorm
- Lamb of God
- Rival Sons
- Mastodon

Además, se formaron supergrupos especiales con figuras como Billy Corgan, Steven Tyler, Tom Morello, Travis Barker, Chad Smith, Sammy Hagar, Papa V (Ghost), entre otros, quienes interpretaron versiones únicas de clásicos como “Changes”, “Hole in the Sky” y “Breaking the Law”.

Ozzy, visiblemente emocionado, ofreció un set de cinco canciones de su carrera solista, incluyendo “Crazy Train” y “Mama I’m Coming Home”, antes de reunirse con Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward para cerrar la noche con una poderosa interpretación de “War Pigs”, “N.I.B.”, “Iron Man” y “Paranoid”.
“Let the madness begin!”, exclamó Ozzy desde su trono decorado con calaveras, marcando el inicio de su última actuación.

El evento, transmitido globalmente por streaming, no solo celebró una carrera de más de cinco décadas, sino que también sirvió como homenaje a Birmingham, la ciudad que vio nacer a Black Sabbath en 1968. Murales, banderas púrpuras y fanáticos vestidos como Ozzy inundaron las calles en una verdadera peregrinación musical.

Con esta despedida, se cierra un capítulo fundamental en la historia del rock. Black Sabbath no solo creó un género, sino que inspiró a generaciones enteras. Y aunque el telón haya caído, su legado retumbará por siempre.


