A tres semanas del devastador doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió al centro-norte de Venezuela el pasado 24 de junio, la verdadera magnitud de la tragedia sigue siendo una incógnita dolorosa. Mientras los sobrevivientes intentan reconstruir sus vidas en campamentos improvisados, la disparidad entre las cifras oficiales entregadas por el Gobierno y los cálculos de expertos internacionales expone un alarmante escenario de opacidad institucional.
(Redacción, LaLocura Network)

| Fuente de Información | Muertes Reportadas / Estimadas | Situación de Damnificados y Daños | Datos sobre Desaparecidos |
| Balance Oficial del Gobierno | Más de 4.500 fallecidos y 16.740 heridos. | Más de 19.000 damnificados distribuidos en 94 campamentos de acogida. | No ofrecen una cifra total. Reportan solo 315 cuerpos sin identificar (7% del total). |
| Naciones Unidas (ONU) | Proyecciones preliminares de más de 50.000 muertes. | Estima en 6,76 millones las personas afectadas indirectamente en la región central. | Redes e iniciativas ciudadanas reportan una saturación en las denuncias de búsqueda. |
| Servicio Geológico de EE. UU. (USGS) | Sistema PAGER estimó un 44% de probabilidad de entre 10.000 y 100.000 muertes. | Pérdidas materiales estimadas entre los 10.000 y 100.000 millones de dólares. | Alerta máxima por colapsos estructurales masivos en zonas densamente pobladas. |
¿Por qué los expertos desconfían de los datos oficiales?
Especialistas consultados detallan que el conteo oficial del Estado venezolano no es confiable, y no necesariamente por un invento deliberado, sino por una profunda incapacidad técnica y estructural para censar la catástrofe.

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La falta de un censo actualizado: El último censo poblacional en Venezuela se realizó en el año 2011. En los últimos 15 años, la dinámica urbana cambió drásticamente con proyectos masivos como la Misión Vivienda y, en paralelo, una masiva ola de migración al exterior que no dejó registros claros. Al caerse un edificio, es técnicamente imposible para el Estado saber cuántas personas habitaban realmente en esos apartamentos.
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El fantasma del deslave de Vargas (1999): Para analistas como Ronal Rodríguez, investigador de la Universidad del Rosario, este escenario revive la incertidumbre de la tragedia de Vargas de hace 26 años, donde jamás se conoció la cifra real de víctimas. Hoy, con un sistema de salud desestructurado y una severa precariedad en equipos de rescate, la capacidad de conteo está desbordada.
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El drama de los escombros: Investigadores de la Universidad Estatal de Oregón, tras analizar imágenes del satélite Sentinel-1, calcularon que hay más de 58.860 edificios dañados o destruidos en toda la región afectada. Debajo de esas estructuras aún quedan miles de personas. De hecho, los reportes en el terreno confirman que son los mismos familiares quienes, con sus propias manos y sin protocolos forenses, están recuperando los restos de sus seres queridos.

- La negativa de las autoridades de transparentar el número real de desaparecidos mantiene en vilo a miles de familias que no saben si sus allegados están en un campamento provisional, bajo las estructuras colapsadas o en la lista de cuerpos no identificados.

